El cáncer más común en el ser humano, es el cáncer de piel. Existen varias clases y todo ellos están asociados a la exposición a la luz ultravioleta y a las fuentes de luz artificiales, razón por la cual es fundamental  protegerse del sol y de diferentes fuentes lumínicas no naturales.

Es muy importante la prevención y detección temprana del cáncer de piel, pues si bien afecta especialmente a personas mayores, puede presentarse en cualquier edad. Entre más pronto se detecte, mejor pronóstico tiene, ya que en estas circunstancias tiene altas probabilidades de curación.

Entonces, como prevenirlo? La prevención del cáncer de piel empieza desde casa, usando protector solar todos los días, mínimo dos veces. El autoexamen también es fundamental: cualquier cambio en la piel, como la aparición de una lesión nueva, que puede verse como una mancha, una erosión o incluso un granito que no mejore en unos pocos meses o que aumente de tamaño, debe ser evaluada por un Dermatólogo para determinar si es una lesión benigna o sospechosa de cáncer de piel.

Existe una herramienta de diagnóstico temprano: la Dermatoscopia Digital o el Mapeo. Esta excelente herramienta, es especialmente indicada en personas que tienen múltiples lunares en el cuerpo, y en las que tienen antecedente familiar o personal de cáncer de piel (sobretodo del tipo Melanoma) puesto que también tienen un riesgo más elevado de presentar cáncer de piel. Con mayor razón se hace imprescindible en estas personas, el autoexamen y los controles dermatológicos. Como el seguimiento es más complejo de realizar, cuanto mas lesiones o lunares se deban evaluar, por tal razón la Dermatosocopia se vuelve una herramienta mucho más valiosa.

En el mapeo por Dermatoscopia Digital, un dermatólogo entrenado realiza un foto estudio detallado del paciente y cada una de sus lesiones, evaluándolas de una manera especial con un dermatoscopio. Este examen tiene la capacidad no solo de detectar el cáncer de piel en sus etapas tempranas, sino además nos da la opción de hacerle seguimiento a largo plazo a los pacientes con riesgo de sufrir esta enfermedad.

Si el Dermatólogo  detecta una lesión sospechosa de cáncer, lo indicado es realizar una biopsia: primero se aplica anestesia local para poder proceder a retirar una muestra, una parte de esa lesión, la cual se envía a patología para estudio. Si se confirma el diagnostico, se planea el tratamiento pertinente para cada caso particular. Se debe tener muy presente  que el tratamiento dependerá de cada paciente y de su historia clínica, en especial, del tipo de cancer de piel que tenga.

Los tres tipos principales de cáncer de piel son: Carcinoma Basocelular, el Carcinoma Escamocelular y el Melanoma. Los dos primeros, Basocelular y Escamocelular, una vez diagnosticados, tienen muy buena posibilidades de curación con el tratamiento que la mayoría de las veces es quirúrgico. El  Melanoma,  tiene un pronóstico menos benigno y genera más muertes que los dos anteriores, pero que detectado y resecado tempranamente puede mejorar su pronóstico.

Es por esta razón que la detección y la prevención del cáncer de piel es tan importante, y nos ayuda a salvar vidas. Así que la recomendación más importante es: Si observas algún cambio en tu piel por pequeño que parezca, ¡Consúltanos!

Dra . Laura Camila González