Rosácea

Rosácea

rosacea

Rosácea

La rosácea es una enfermedad crónica que afecta la piel y los ojos. Esta patología una vez aparece en el paciente puede durar muchos años o inclusive, nunca quitarse. Se puede clasificar en 4 tipos, la tipo Eritematosa o fase de enrojecimiento, la tipo Pápulo/ pustular, en la cual aparecen pequeñas pepitas rojas con pus, parecidas al acné; la tipo Fimas en la cual ocurre un aumento en el volumen de la nariz debido a las glándulas sebáceas y la tipo Rosácea Ocular en la que se comprometen los ojos con síntomas de resequedad, ojo sucio, lagrimeo o sequedad ocular.

La rosácea es muy común sobre todo en las mujeres durante la menopausia, las personas de piel blanca y adultos entre los 30 y 60 años y se desarrolla por lo general en la segunda capa de la piel (dermis). Son múltiples los factores que pueden desencadenar episodios de enrojecimiento y brote. Especialistas en Dermatología dan algunas recomendaciones con el fin de evitar lesiones en la piel crónicas como la rosácea: evitar la exposición solar, ambientes cálidos como jacuzzis, termales, cabinas de bronceado o cualquier fuente de calor, el consumo de licor, alimentos ácidos condimentados o picantes, corrientes de aire frío en la cara y estrés, solamente por mencionar algunos.

Para aquellos pacientes que presentan rosácea en cualquiera de sus fases es indispensable que acudan a la orientación de profesionales, médicos Dermatólogos que cuenten con el conocimiento, la preparación y la experiencia necesarios para brindar el tratamiento idóneo a su caso particular.

La causa exacta de la rosácea es desconocida, algunos especialistas aseguran que esta patología aparece cuando los vasos sanguíneos se expanden fácilmente, produciendo enrojecimiento en la piel. Otros por el contrario, piensan que la aparición de rosácea se debe a la predisposición genética o factores hereditarios. En cualquiera de las formas, es indispensable que el paciente pueda adaptar medidas de prevención y reciba orientación de Dermatólogos clínicos en beneficio de su piel, para evitar que la patología evolucione.