Herpes Zoster (culebrilla)

Herpes Zoster, (culebrilla)

Herpes zoster

Herpes zoster

Se conoce como Herpes Zóster la enfermedad que se deriva de la reactivación del virus varicela-zóster que se produce en la piel dejando como consecuencia la aparición de pequeñas ampollas dolorosos agrupadas en un área anatómica. También es conocida como “culebrilla”.

Cuando el Herpes Zóster no cuenta con un seguimiento permanente por parte de un médico Dermatólogo puede presentar consecuencias tan graves como parálisis motora o facial temporal, insuficiencia en la respiración, dolor crónico y la aparición de infecciones. Cuando el paciente contrae el virus puede permanecer inactivo en ciertos nervios del cuerpo, al reactivarse en esos nervios con el paso del tiempo, se producen las manifestaciones del Herpes Zóster.

Esta patología se puede presentar en cualquier edad pero se tiene mayor predisposición a desarrollarla cuando el paciente tiene más de 60 años de edad, si un bebé sufre varicela antes de cumplir un año de vida o si el sistema inmunitario del paciente está debilitado por el consumo excesivo de medicamentos o por alguna enfermedad.

Los síntomas principales del Herpes Zóster son dolor, hormigueo y ardor, estos pueden ser intensos y aparecen antes de que salga alguna lesión o erupción en la piel. Así mismo, se forman parches en la piel y ampollas pequeñas. Las erupciones que aparecen como consecuencia del Herpes Zóster y por lo general involucran una pequeña parte de la piel sobre la columna, a un solo lado de esta.
Así mismo, el paciente con Herpes Zóster puede presentar dolor abdominal, fiebre y escalofríos, malestar general, dolor de cabeza y de articulaciones e inflamación de los ganglios. En estos casos, el paciente al acudir al especialista. Parte del tratamiento del Herpes Zóster consiste en la toma de medicamentos para el dolor y para prevenir complicaciones como analgésicos y antinflamatorios. El paciente debe permanecer en reposo y seguir las indicaciones del especialista.