Dermatitis seborréica

Dermatitis seborréica

Dermatitis seborréica

Dermatitis seborréica

La dermatitis seborreica se conoce también como “caspa” y se trata de una condición cutánea crónica que se manifiesta a través de molestas escamas blanqueadas y amarillentas sobre el cuero cabelludo o la cara. Aunque su causa aún no está específicamente determinada, puede generarse por factores genéticos e inmunológicos de las defensas, los cuales determinan que una persona pueda estar propensa a presentar la dermatitis seborreica.

Es una patología incómoda para los pacientes que la presentan, ya que sus síntomas están protagonizados por la piel enrojecida y de aspecto grasoso en zonas tan expuestas como la parte media de la cara, la frente, las cejas, alrededor de la nariz, detrás de las orejas y dentro de ellas; el pecho y el cuero cabelludo, ya que estas zonas contienen gran cantidad de glándulas sebáceas, lo cual las hace propensas a la evolución de la dermatitis seborreica.

Factores como la exposición al sol, la sudoración, el estrés o la ingesta de alcohol pueden empeorar la dermatitis seborreica en los adultos. Está comprobado que el 50% de la población adulta sufre esta patología sobre todo en el cuero cabelludo. Sus principales síntomas son las escamas cutáneas blancas y amarillentas, lesiones en la piel, piel grasosa, picazón en la piel y pérdida de cabello.

La mejor alternativa para reducir la dermatitis seborreica es la prevención de la patología cuidando de manera minuciosa el cuero cabelludo y la piel. Así mismo es indispensable que ante la aparición de lesiones propias de la dermatitis seborreica el paciente consulte al médico Dermatólogo, quien lo orientará y le brindará el tratamiento idóneo para detener la evolución de la enfermedad.